A ti no llegará

    “Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará.”

    Salmos 91:7 RVR1960

    Desde hace casi 2 años, la humanidad atraviesa por un período difícil. Más de cuatro millones de personas han muerto producto a la pandemia que ha afectado a todas las naciones, y casi todas las familias han sufrido el contagio o pérdida de un familiar. Los hogares cristianos no han escapado a estas crueles estadísticas, y muchos han tenido que decir adiós a pastores, líderes y hermanos en Cristo. Parece estar en la mente de todos que si no hay una clara distinción entre la iglesia y los inconversos ¿cómo confiar en la protección divina?

    En los momentos de angustia es cuando más tenemos que aferrarnos a Dios. Este es un momento en que el enemigo está tratando de sembrar dudas, temores y creando falta de fe. Dice el salmista: Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu derecha, mas a ti no llegará. Ni pestilencia, ni mortandad, ni ataques de armas que traten de arrebatarte la vida, nada llegará (Salmos 91:5-6 RVR1960). Pero el principio fundamental es habitar al abrigo del Altísimo, y encontrarse morando bajo la sombra del Omnipotente (Salmos 91:1 RVR1960). Esto implica obediencia, a Su Palabra, a Su voluntad, a la guía del Espíritu Santo, y a las autoridades permitidas por Él, siempre y cuando no supongan un ataque a nuestras creencias. Implica fortalecimiento de nuestra fe, en la que sin tentar a Dios ni exponernos negligentemente a un contagio por no observar las medidas dispuestas, confiamos sin dudar en la protección y cuidado de nuestro Padre Celestial. Nuestra fe, obediencia y dependencia está siendo puesta a prueba. Y necesitamos entrenarnos en ello para que no suceda que nuestras dudas y temores puedan más que nuestra fe en condiciones de vida o muerte. Recordemos que, de los doce, solo Pedro comenzó a caminar sobre las aguas, pero aún cuando lo hizo, las dudas y temores al apartar la vista de Jesús y centrarlas en el fuerte viento, lo hicieron hundir (Mateo 14:28-31 RVR1960).

    No todos los que han partido estaban en desobediencia, ni en pecado, ni dudaban. Recordemos que Dios ha prometido guardarnos, pero nunca ha dicho que no nos separaremos de este cuerpo carnal. Solo era tiempo de que fueran a Él. No podemos olvidar que esta pandemia no ha tomado al Altísimo sorprendido, ni ha tenido que aplicar medidas de contingencias. Su promesa de que nada nos tocará es vigente, y aquellos que hacen Su voluntad pueden experimentarlo. Pero debemos examinarnos, si obramos por arrogancia, orgullo, altivez, deseos de sobresalir, con ánimo de beneficios personales, no estamos bajo la protección de Dios, y no solo ponemos nuestra vida en peligro, sino la de nuestros familiares. Obedezcamos al Altísimo y veremos Su protección alrededor de nosotros y los nuestros.

    #CaeranATuLadoMil, #ATiNoLlegara, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *