“He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia.”
Salmos 33:18 RVR1960
Cuando las personas dependen de nosotros, sea un familiar, amigo o conocido, tenemos responsabilidades hacia ellos y desplegamos todo tipo de acciones para mantenerlos protegidos. Sin importar si la dependencia es económica, emocional o espiritual, nos sentimos responsables de su bienestar y tratamos de cubrir sus necesidades, pues han confiado en nosotros para ello. Sin embargo, si otros tratan de hacer las cosas por sus propias fuerzas, no sentimos obligación alguna hacia ellos.
En el caso de la relación establecida entre Dios y los cristianos sucede algo similar. Existen aquellos que deciden confiar en el Altísimo para que tome el control de todos sus asuntos y los que prefieren hacer las cosas confiando en sus propias fuerzas. El salmista declara: He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia. La mirada del Todopoderoso estará atenta a aquellos que confían y esperan en Él. Estos son los que dependen de Dios para todo, y también de quienes más se agrada el Creador.
Pretendemos que Dios nos escuche, pero no dependemos de Él, ni le obedecemos, ni esperamos Su respuesta. Cambiemos nuestra actitud. Dejemos de confiar en nuestras fuerzas y aguardemos pacientemente por la misericordia divina, que siempre será perfecta para nosotros. De este modo, seremos agradables a Dios y tendremos Su provisión y protección.
#LaMiradaDeDios, #EsperandoMisericordia, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias