Dios ha oído mis súplicas

    “Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas.”

    Salmos 116:1 RVR1960

    Para un presidente, primer ministro o líder de un país es vital el nivel de popularidad que tiene entre la población. Ellos tienen mayor aceptación cuando son receptivos a las peticiones de sus electores y existe mayor probabilidad de extender su mandato. Sin embargo, cuando no es así, resulta en protestas populares y puede terminar con la destitución del cargo. Pero tener un mandatario que sea de pueblo, que escuche y se relacione con los votantes, hace que exista mayor empatía hacia esta figura política.

    Con todo, este es un hombre o mujer, con gran poder, sí, pero que mañana es sustituido por alguien más. Mientras, el Creador del universo no depende de nosotros para su elección o Su permanencia en el cargo. No existe modo alguno de que podamos reemplazarlo o afectar en lo más mínimo Su posición. Pero sin necesidad de esto, por amor y misericordia por nosotros, nos escucha a diario. El salmista afirma: Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas. Cuando una persona como nosotros que tiene poder político nos escucha y, dentro de su capacidad humana, nos ayuda a resolver un problema o a viabilizar un proceso, nos alegramos mucho. ¿Cuánto más cuando el Todopoderoso inclina Su oído y responde generosamente a nuestras necesidades? No nos queda más que amarlo con todas nuestras fuerzas, y alabar y engrandecer Su nombre.

    Dios es digno de nuestro amor, obediencia y respeto. Aún con la diferencia que existe entre Él como Ser Supremo y nosotros, nos escucha y trata como a Sus hijos, respondiendo nuestros ruegos y necesidades mejor de lo que nosotros mismos esperamos. Amarlo, honrarlo, respetarlo y proclamar Su nombre entre los que no lo conocen es lo menos que podemos hacer. ¡El Señor te bendiga!

    #AmoADios, #DiosOyeMiVoz, #DiosOyeMisSuplicas, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *