“En sus pastos se saciaron, y repletos, se ensoberbeció su corazón; por esta causa se olvidaron de mí.”
Oseas 13:6 RVR1960
Cuando una persona traza sus metas y objetivos de vida, lucha duramente por alcanzarlos. Independientemente de si lo logra o no, requiere de la ayuda de varias personas que, de una forma u otra, posibilitan que alcance lo que se ha propuesto. Muchos son agradecidos, y mediante acciones o modos de comportamiento, demuestran cuanto valor tuvieron quienes le apoyaron, mientras que otros simplemente olvidan a todos los que estuvieron involucrados en sus logros. Olvidamos agradecer a familia, amigos, conocidos, compañeros de trabajos, trabajadores que no conocemos pero nos ayudan, pero al que nunca agradecemos adecuadamente es a Dios.
Dios manda un mensaje a la tribu de Efraín, diciéndoles: en sus pastos se saciaron, y repletos, se llenó de orgullo su corazón; y por esta causa se olvidaron de mí. ¿Y acaso no sucede algo similar en la actualidad? Desde que nacemos, hemos sido bendecidos con dones dados por Dios, crecemos y nos desarrollamos porque nos es dado el regalo de vida e inteligencia, si somos cristianos, se nos da como regalo el perdón de nuestros pecados, tenemos salvación y vida eterna. Aún más, tenemos protección, provisión, ayuda, guía, compañía y, de todos modos, no agradecemos a Dios. Muchas de las cosas que hemos logrado en nuestras vidas las debemos al Todopoderoso. Pero después que llegamos a un estado deseado, sentimos que lo hemos alcanzado por nuestras propias fuerzas y llenándonos de autosuficiencia, orgullo y arrogancia, olvidamos que todo lo debemos al Creador, porque el simple hecho de habernos prolongado la vida hasta hoy, es lo que nos ha permitido alcanzar lo que deseábamos.
Seamos agradecidos. Reconozcamos el papel vital que tiene Dios para nosotros, que no somos nada sin Él, y cada logro, triunfo y meta alcanzada ha sido por su intervención. Darle la gloria a Él no desmerece en nada nuestro esfuerzo, simplemente hacemos lo que es justo, y damos testimonio a otros de las obras de Dios en nuestras vidas. #AgradeciendoADios, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias