Sé mi roca fuerte

    “Inclina a mí tu oído, líbrame pronto; sé tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme.”

    Salmos 31:2 RVR1960

    Tener a alguien a quién pedir ayuda en un momento de dificultad trae mucha paz. Hay momentos en los que no podemos salir de una determinada situación, o llevamos una carga muy pesada sobre nuestros hombros o quizás varias personas se han confabulado en contra nuestra. Sentirnos solos causa desánimo. Si no basta con nuestras fuerzas, encontrar a quien nos ayude a solucionar de manera favorable el problema es causa de alegría.

    Sin embargo, no todos cuentan con un verdadero amigo que esté dispuesto y pueda apoyarlos en momentos de apuros. Es más frecuente que las personas digan que pueden contar con ellos y que realmente no lo hagan, dejándonos no solo desanimados, sino decepcionados también. Pero en momentos difíciles, hay Alguien que es altamente confiable y que no nos fallará jamás. El salmista ruega: Inclina a mí tu oído, líbrame pronto; sé tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme. Se le pide a Dios que escuche, sabiendo que librará de la tribulación o problema con prontitud. También que sea el soporte inamovible que, aunque todo se sacuda, permanece firme; y lo que nos protege de los embates de los enemigos. Pero se hace esta solicitud porque hay confianza y certeza de que puede hacerlo, que nada podrá rebasarlo ni hará que nos deje indefensos. Él es nuestra protección más eficaz.

    Muchas situaciones pueden venir a tu vida. Busca ayuda en Dios, que podrá proporcionar la protección y defensa más absoluta. Clama a Él con total confianza, y te librará de lo que te inquiete, sea de la mano de tus perseguidores o de las tribulaciones. Descansa en Él. ¡Dios te bendiga!

    #EscuchameYLibrame, #RocaFuerte, #FortalezaMia, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *