“Nadie que enciende una luz la cubre con una vasija, ni la pone debajo de la cama, sino que la pone en un candelero para que los que entran vean la luz”
Lucas 8:16 RVR1960
En ocasiones ha sucedido que amistades o compañeros de trabajo nos sorprenden cuando los vemos en una iglesia y descubrimos que son cristianos desde hace años. Es interesante como puede llegar a suceder que esconden que son creyentes de tal modo que es imposible saberlo. Son personas que ni por su comportamiento ni sus actuaciones eres capaz de imaginar siquiera que creen en Dios.
Esto sucede con más frecuencia de la que deseamos. Existen personas que asisten a los templos en cada servicio que se da, pero después que salen de ahí, no logras percibir que son discípulos de Cristo.
En palabras de Jesús de Nazaret, se nos dice que nadie enciende una luz para taparla o ponerla debajo de una cama, sino que es puesta donde genere luz para todos. En nuestros hogares, la luz está colocada lo más alto posible, para que irradie e ilumine cada lugar de la habitación donde está. Y eso mismo es lo que se espera de nosotros.
Hemos sido llamados a ser luz del mundo. A que en un mundo donde predomina el egoísmo, la maldad, la envidia, el pecado y los malos sentimientos, nosotros impactemos mostrando la transformación producida por Dios en nuestras vidas, con generosidad, bondad, empatía, santidad y amor fraternal hacia otros. ¿Cómo es posible que seamos como otro más en nuestro centro de trabajo, de estudio o vecindario? ¿Cómo permanecer insensibles si alguien tiene problemas, si sabemos que las personas están yendo a un infierno de condenación?
Del mismo modo que si en una habitación a oscuras usted trae una luz e ilumina el lugar, así es cada creyente que está donde hay inconversos. Es el momento de hacer que la luz de Dios impacte en ellos, mediante nuestro testimonio, nuestras acciones, la manera de preocuparnos e interceder por cada uno. Ahí donde Él nos ha puesto, puede haber alguien que necesita que nosotros le hablemos, ver en nosotros la presencia del Espíritu Santo. Es realmente una oportunidad de salvar almas.
Aprovéchala hoy. #LuzDelMundo, #LuzDeCristo, #TestimonioCristiano, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias