¿Quién contra nosotros?

    “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”

    Romanos 8:31 RVR1960

    Cuando un general dirige sus tropas a la batalla, una de sus primeras acciones es considerar los números del ejército enemigo. En dependencia del adversario, debe escoger cuidadosamente entre que estrategia emplear para lograr derrotarlo sin tener muchas bajas en combate, o si es preferible retirarse hasta tener mejores condiciones en el teatro de operaciones bélicas o si cuenta con un aliado. Por otro lado, algo que es perceptible tanto en personas como en los animales, es la valoración de que tan formidable puede ser un enemigo, y se pelea si se puede derrotar, o se huye si existe la posibilidad de que resultemos vencidos. Esta es una decisión que hacemos hasta inconscientemente.

    Como seres humanos, valoramos y evaluamos las situaciones, adversidades y enemigos. A veces un obstáculo es tan grande, que nos impide avanzar. En ocasiones un adversario es tan poderoso que ni siquiera consideramos enfrentárnosle. Para colmo, como cristianos, la mayoría de las situaciones a las que tenemos que enfrentarnos son del ámbito espiritual, y no solo somos incapaces de ver a los que las causan a la cara, sino que en casi la totalidad de los casos hasta las amenazas pasan desapercibidas para nosotros, como si caminásemos en un campo minado en el que un paso en falso puede ser fatal. Nuestros enemigos son antiguos, astutos y enfocados en destruirnos. Solos, no podemos siquiera soñar con enfrentarlos, ni tampoco huir de ellos. Pero Pablo nos da la solución a nuestros problemas: “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Dios está decidido y ocupado en que seamos salvos y lleguemos a la meta trazada por Él. Nuestros enemigos, y los que intentan obstaculizar nuestro avance son constituidos enemigos de Él. Y nada ni nadie puede contra nuestro Dios todopoderoso, Padre Celestial, nuestro estandarte, que lucha por nosotros y no ha conocido derrota jamás.

    No debemos tener temor de enemigos, situaciones o problemas, porque Dios es nuestro respaldo, quien pelea nuestras batallas y nuestro escudo. Con Él de nuestro lado, nada prevalecerá en contra nuestra. Presentémosle nuestros problemas y confiemos que en Dios tendremos la victoria.

    #DiosEsPorNosotros, #QuienContraNosotros, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *