“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”
Filipenses 4:13 RVR1960
Durante nuestra vida hay muchos momentos de altibajos. Tenemos períodos de calma, prosperidad y paz; pero también tiempos en los que vienen situaciones económicas, enfermedades o el fallecimiento de seres queridos. El 2020 ha sido un año marcado por situaciones adversas, pandemia, desastres naturales, desempleo y muerte. Cuando somos sacados tan bruscamente de nuestra rutina diaria, cuando nuestro soporte económico y el modo en que estamos acostumbrados a vivir se ve afectado, cuando hay tanta incertidumbre acerca de que depara el futuro, nuestros los niveles de estrés se disparan. Hay días en los que creemos que no podemos más. Una sensación de desesperanza, de falta de confianza, de desesperación o de pérdida crece en nuestra mente e impide que veamos con optimismo los días venideros.
Precisamente de esto trata de prevenirnos el apóstol Pablo, y lo hace desde su ejemplo personal. Es cierto que él no enfrentó una pandemia mundial que ha puesto en alerta a todas las naciones, pero nadie como él para experimentar zozobra en su vida. Habiendo nacido en el seno de una familia acomodada y teniendo estudios que lo respaldaban con una formación teológica, filosófica, jurídica, mercantil y lingüística; Pablo vivió como fariseo respetado y acomodado durante un período de su vida, siendo este estatus totalmente opuesto al que tuvo posteriormente, ya que en su ministerio experimentó prisión, persecución, carencias, desprecio de sus semejantes y todo tipo de situaciones por predicar a Cristo.
Él supo vivir con abundancias y con carencias, y desde su ejemplo, habla de como sentirse en paz en la adversidad. Este versículo no trata acerca de lo poderosos que seremos, de la fortaleza que tendremos o de lo invulnerables que llegaremos a ser. En este pasaje bíblico nos dicen que no estamos solos. Aquí se nos dice que tenemos a alguien en quién confiar. Sea en la riqueza o pobreza, abundancia o carencia, salud o enfermedad, con empleo o sin empleo; todo lo podemos soportar si Cristo está con nosotros.
¡Anímate! ¡No tienes que luchar solo con tus fuerzas! ¡Todo lo vas a poder si Cristo te fortalece!