“Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.”
Colosenses 3:19 RVR1960
Nuestra sociedad ha estado basada en el patriarcado desde tiempos remotos, teniendo los hombres el poder primario y predominando en roles de liderazgo político, autoridad moral, privilegio social y control de la propiedad, siendo la familia una de las instituciones básicas de este orden social. Pero también existen tendencias al machismo, lo cual hace de las mujeres víctimas pasivas en el propio seno familiar.
El esposo siente que la mujer es su pertenencia, y esta debe cumplir sus deseos más ínfimos sin chistar, transformando el rol dado por Dios a la mujer de ayuda idónea y compañera por el de sirvienta o esclava. Es alarmante que casi el 30 porciento de las mujeres hayan sido violentadas física o sexualmente por parte de sus parejas, mientras que los feminicidios por violencia conyugal llegan al 38 porciento. Tristemente, este comportamiento agresivo hacia las mujeres también se ve en hogares cristianos. El hombre se siente en derecho de maltratar a su compañera, creyendo que la Biblia le da esa potestad, olvidando lo escrito por Pablo en su carta a los colosenses: Maridos, amen a sus mujeres, y no sean ásperos con ellas. Muchos aparentan ante los demás tener un matrimonio feliz, pero viven una tragedia en sus hogares. Sin embargo, es un mandato bíblico amar al prójimo y, contextualizado, a la mujer.
Del mismo modo en que Cristo ama a la iglesia, el esposo debe amar a su esposa. Ser cabeza de familia no le da derecho a ser malhumorado, desagradable, tosco, sarcástico o cínico. Por el contrario, le da responsabilidad ante Dios por la ayuda idónea enviada a compartir su vida, y por ella tendrá que responder. Y el amor es el único trato que merecen esas personas que están a nuestro lado contra viento y marea, orando y apoyándonos en proyectos y ministerios, pero más aún, en el cuidado de nuestra familia. Examinemos nuestra conducta con nuestras esposas y roguemos a Dios que nos permita ser mejores esposos. ¡Dios te bendiga!
#AmaATuEsposa, #NoSeasAspero, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias