Animándonos y edificándonos unos a otros

    “Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.”

    1 Tesalonicenses 5:11 RVR1960

    Enfrentar una enfermedad cuando estamos solos es una de las situaciones más tristes en las que puede uno estar. También cuando te enfrentas a situaciones difíciles, y no tienes una mano amiga para recibir apoyo o socorro.  No tener nadie con quien contar hace, a nuestros ojos, que sea más duro y que nos sintamos más deprimidos por el momento que estamos pasando. En estos momentos, una palabra de ánimo, compañía o saber que alguien se interesa por uno es muy valioso.

    El apóstol Pablo nos llama a que como cristianos nos animemos y edifiquemos unos a otros. Todos formamos parte del cuerpo de Cristo, y somos de la misma familia de la fe. Debe imperar en nosotros el amor, el cual nos hace preocuparnos por la situación de nuestros hermanos, no para chismes o intenciones malsanas, sino para mostrar apoyo, animarlos y ayudarlos en cuanto podamos. En situaciones de dificultad es cuando verdaderamente podemos saber con quién podemos contar, y es de esperar que sea con los miembros de la iglesia. Por otro lado, las conversaciones, acciones y ministraciones deben estar enfocadas en edificarnos, en fortalecernos como personas de fe, con temas acordes, con palabras de ánimo y testimonios.

    Como quisiéramos que nos traten, debemos tratar. El apoyo, ayuda y comprensión que quisiéramos recibir debemos darlo nosotros. Si no somos capaces de movernos por las personas que comparten nuestras creencias y son parte de la iglesia ¿cómo lo haremos por personas que no conocemos? Esta es la manera que demostramos que el amor de Dios está en nosotros, haciéndonos presentes cuando somos necesarios.

    #AnimandoYEdificando, #HermanosEnCristo, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *