“Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado.”
Deuteronomio 8:10 RVR1960
Tras haber sido esclavos por largos años en Egipto, y posteriormente estar vagando por el desierto durante 40 años, el pueblo de Israel estaba a las puertas de la tierra prometida. Había sido probado y afligido para saber que había en sus corazones y si guardarían o no los mandamientos (Deuteronomio 8:2 RVR1960), pero también habían sido sustentados diariamente por Dios (Deuteronomio 8:3-4, 8:15-16 RVR1960). Ahora vendrían esos tiempos tan esperados, en los cuales podrían dar gracia a Dios por haberlos llevado a lugares de abundancia.
Moisés dice a su pueblo: Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado. Tras un extenso período de peregrinaje serían recompensados, no por lo que hubiesen hecho, sino por gracia y porque Dios es fiel a Su palabra. Serían satisfechas sus demandas, y estarán en el lugar que el Altísimo había escogido para ellos. Nosotros también tenemos un lugar al que Dios quiere que lleguemos, y debemos pasar por un período de prueba extenso antes de alcanzarlo. Allí podremos quedar saciados de nuestras necesidades, sean espirituales, o materiales, y estaremos en tierra buena para nosotros, sea en nuestro ministerio, en nuestro trabajo, o donde verdaderamente debamos estar. Pero debemos ponernos en Sus manos y dejarnos guiar con obediencia y sin rebeldía.
Sea en esta vida, o en el Reino de los Cielos, siempre que escuchemos a Dios llegaremos al lugar que tiene destinado para nosotros. Entonces no podremos hacer otra cosa sino bendecirlo por tanto que nos guardó en el trayecto, por tantas misericordias, y porque no merecemos nada, excepto la muerte, y a Él le ha placido darnos todo.
#BendecirasADios, #ComerasYTeSaciaras, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias