“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”
1 Juan 1:9 RVR1960
El pecado nos aleja de Dios. Por Su naturaleza, Él no puede tolerar el pecado ni tiene intimidad con quienes lo practican. Y es el pecado causa de muerte y deterioro del ser humano. Y si bien cada uno de nosotros fue creado para tener una relación cercana con nuestro Padre Celestial, nuestra tendencia a hacer el mal crea un abismo entre Él y la humanidad.
Y la vida sin Dios se vuelve vacía. Las personas así viven sin un propósito, y se vuelcan hacia la fortuna, fama, relaciones sexuales, pero nunca logran llenar ese hueco en sus vidas. Aún cuando en pleno siglo XXI hemos creado todo tipo de ideologías, corrientes filosóficas y psicológicas para negar la necesidad de Su presencia en cada uno de nosotros, no lo logramos. Hay hasta quien se ha quitado la vida por la carencia de esta relación que hemos perdido.
Pero Dios espera por nosotros. En la primera epístola de Juan se nos dice que Dios está dispuesto a perdonar nuestros pecados y limpiar nuestra maldad, porque es fiel a Sus promesas y justo, si confesamos nuestros pecados. Esta condición implica confesar con un corazón arrepentido que hemos pecado. No es el momento de justificarnos sino de reconocer que no hemos hecho las cosas bien, e incluye las ofensas contra las personas a nuestro alrededor. Esta acción, agregada al reconocimiento de Jesús como Señor y salvador, hace que podamos tener certeza de que Dios nos perdonará y se restablecerá la relación perdida, de que seremos adoptados como hijos, de que el Espíritu Santo hará una obra transformadora en nuestras vidas para, de forma gradual y progresiva, perfeccionarnos y acercarnos a la imagen de Cristo.
Esta acción nos permitirá conocer verdaderamente nuestro propósito en la vida, porque somos especiales para Dios y Él tiene un plan para cada uno de nosotros. Ya no habrá mas vacío en nuestras vidas, habrá una sensación de plenitud, y podremos disfrutar de una relación que estaba diseñada desde el inicio de los tiempos y que continuará por toda la eternidad.
Si somos cristianos o no, si hay algún pecado que confesar a Dios, hoy es el día. Él espera por nosotros para reconciliarse. Solo queda que nos decidamos a dar el paso.
#ConfesandoLosPecados, #DiosEsFiel, #DiosEsJusto, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias