“Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios”
1 Juan 4:15 RVR1960
Nuestro Dios es un ser espiritual y esta característica hace que, al no ser capaces de verlo, podamos dudar de si Su presencia está con nosotros. Cuando llevamos poco tiempo en Sus caminos, o quizás si llevamos ya tiempo, pero no nos hemos decidido a tener una relación íntima con Él, puede que tengamos esta incertidumbre. Sin embargo, alguien que ha experimentado una relación fraternal cercana con el Altísimo, sí es capaz de sentirlo a su lado, y no sabe cómo vivir la vida sin Él.
Con todo, Juan es claro cuando dice que todo aquel que confiese que Jesús es el hijo de Dios, el Padre permanecerá en él, y él en Dios. No es una confesión cualquiera, de los labios hacia afuera, sino con certeza y seguridad, de una vez y por todas, dando testimonio de que Cristo es el Unigénito y el salvador de la humanidad, tendrá la presencia del Todopoderoso en su vida, y teniendo parte con Él, pudiéndolo llamar Padre, experimentando un trato cercano, afable y protector.
Depende de nosotros dar este paso. El Señor lo ha dispuesto todo en favor nuestro y se alegra cuando decidimos reconciliarnos con Él. Y el camino y única vía de reconciliación es mediante Jesucristo. Reconocerlo, confesar quién es, y Su naturaleza divina, no es más que un acto de gratitud por quien dio su vida en rescate nuestro. Por Su muerte podemos nosotros vivir.
#ConfesandoAJesusComoHijoDeDios, #DiosPermaneceEnNosotros, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias