“Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo”
Isaías 41:13 RVR1960
Ser capaces de responder a problemas que se presentan en nuestra vida, y hallarles la solución más factible es una de las tareas que tenemos como adultos. Vivimos en una sociedad demandante, y constantes retos ponen a prueba nuestro ingenio y resolución de adversidades. Puede llegar a suceder que enfrentemos una situación compleja, compuesta por varias dificultades, y es abrumador hacerlo sin una mano amiga.
Dependiendo del escenario, hasta los amigos y familiares pueden llegar a darnos la espalda. ¡Qué difícil es verse así! Y vemos estos problemas como gigantescas montañas que no logramos escalar, y que generan una amenaza sobrecogedora contra nosotros al romper con nuestra normalidad.
Un consejo, una ayuda, al menos compañía para saber que podemos contar con alguien, hace que sea más fácil soportar este período en el cual tratamos de retornar nuestras vidas a un estado sosegado. Y como cristianos, en muchas oportunidades nos encontramos batallando solos con las dificultades, sin acordarnos de acudir al que ha prometido ayudarnos.
Y Dios revela al profeta Isaías una promesa hecha al pueblo de Israel, pero que también es aplicable a nosotros en el día de hoy: Yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de la mano derecha y te dice: no temas, Yo te ayudo. Nuestro Padre Celestial nos está hablando en primera persona. Declara Su relación de pertenencia con los que le aman diciendo que es nuestro Dios. Promete sostener nuestra mano derecha, del mismo modo que un padre lleva a su hijo. Va llevándonos, caminando a nuestro lado y librándonos de problemas o haciendo que los resolvamos, volviéndose diminutos lo que antes nos parecían inmensas cordilleras. El Todopoderoso ha dicho que no temamos, que Él nos ayuda. Pero esto requiere que seamos fieles, que tengamos una relación estrecha con Él, que lo involucremos en nuestros asuntos, porque si bien sabe que nos preocupa, no se inmiscuye a no ser que le pidamos que nos ayude e intervenga.
¿Qué tan grande es el problema que enfrentas? Sea cual sea, pon a Dios en el asunto, pídele Su ayuda, ora por Su asistencia, déjate guiar, porque a veces queremos que algo sea a nuestra manera, y olvidamos que Él tiene la solución perfecta. Ponte en Sus manos, confía y déjale obrar, sin atajos y sin temores, y verás la gloria de Dios manifestarse en tu vida.
#YoJehovaSoyTuDios, #AyudaDivina, #NoTemas, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias