Desviando la atención sobre nuestros errores

    “¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?”

    Mateo 7:3 RVR1960

    Es una característica propia de los seres humanos el tratar de enfocar la atención de los demás sobre los defectos o fallas de otros y así evitar que vean las nuestras. También solemos criticar duramente al resto de las personas, y evitamos ver lo que está mal en nosotros, aun cuando nuestros errores pueden ser mayores. Precisamente por ello, suele decirse que detrás de una persona extremista se esconde un oportunista, puesto que los más inflexibles y rigurosos son, en la mayoría de las ocasiones, quienes peores cosas han hecho.

    En este pasaje Cristo pone un ejemplo acerca de esta conducta, al decir: “¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? Y esto es algo que hemos visto y oído muchas veces, que somos capaces de atraer la atención sobre pequeñas cosas que alguien más ha hecho, mientras ignoramos las grandes faltas que hemos cometido nosotros. Tristemente, las personas a nuestro alrededor saben perfectamente que hemos hecho, pero de quién realmente no podemos ocultarnos jamás es del Altísimo. Y este comportamiento hipócrita se volverá contra nosotros, porque en el versículo anterior, Jesús alerta que con la misma medida con que medimos a otros, seremos medidos nosotros.

    Evitemos criticar a otros si estamos cometiendo faltas también, no sea que terminemos provocando la ira de Dios. Mejor corrijamos nuestra conducta, abandonemos las malas acciones y entendamos las faltas de otros, pues todos somos pecadores y aún Cristo, siendo perfecto, nos da la posibilidad de arrepentimiento. ¿Cómo podemos nosotros juzgar duramente? ¡El Señor te bendiga!

    #EscondiendoNuestrasFallas, #JuzgandoDuramente, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *