Dios no miente ni se arrepiente

    “Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?”

    Números 23:19 RVR1960

    Todos hemos tenido ese amigo que no hay modo en que cumpla con su palabra. Cada vez que asegura que nos ayudará, que nos apoyará o hará algo en favor nuestro, podemos estar convencidos de que no lo cumplirá. Promesas y seguridad de que podemos contar con él en tiempos de dificultad son varias, y forman parte de las convenciones sociales el ofrecer asistencia en caso de un familiar enfermo, en caso de necesidad, pero que realmente se espera que no se lo moleste a uno. Y cuando la persona en apuros requiere de la ayuda, entonces nos justificamos y no cumplimos nuestra palabra.

    Y nuestra sociedad está repleta de personas que dan certeza de lo que harán, que prometen todo tipo de cosas, y nunca cumplen. De modo general existe una gran incredulidad con respecto a la palabra de la gente, y si antes se era capaz de morir por la palabra empeñada, en la actualidad vale bien poco. Este aspecto cultural y social a veces ha trascendido también a nuestro trato con Dios. Nos encanta leer las promesas que el Altísimo tiene para nosotros en la Biblia, pero muy pocos se apropian verdaderamente de ellas. Nos gusta citarlas, y nos agrada como suenan, pero no hay verdadera fe en el cumplimiento de ellas. Es como si también temiésemos que no se cumplan en nuestra vida. Pero desde el Antiguo Testamento tenemos un mensaje de Dios a través de Balaam, que dice: Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? Y aunque este pasaje tiene un contexto determinado, encontramos aquí un rasgo de la naturaleza del Todopoderoso, no se echa atrás en Su palabra. No miente ni se arrepiente de sus promesas.

    Si en algo podemos estar confiados es en las promesas de Dios. No temamos ni tengamos duda alguna. Su palabra es inamovible y no cambiará. Todo lo que ha prometido, se cumplirá en nuestras vidas. Queda que seamos lo suficientemente valientes para apropiarnos de ellas. ¡El Señor te bendiga!

    #DiosNoMiente, #DiosNoSeArrepiente, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *