“También el que es negligente en su trabajo es hermano del hombre disipador.”
Proverbios 18:9 RVR1960
La negligencia es, de forma general, descuido, falta de cuidado, de diligencia o de aplicación, usualmente en el cumplimiento de una obligación. Puede significar un riesgo para la persona o para otros, y no se valora las consecuencias que pueden tener esos abandonos u omisiones. El ser humano tiende a probar todo cuanto genera un orden o precepto, tratando de comprobar sus límites y en espera de que no generen situaciones en respuesta. Pero también existen tendencias a acomodarse, y dejar de cumplir con las responsabilidades adquiridas, y si no sucede nada, mantener un ritmo disipado.
Esta situación se da en los estudios, en lo laboral, en la familia, en cada entorno que requiera compromiso o una actitud responsable por parte nuestra. Y a veces cuesta trabajo desprenderse de estos hábitos que gradualmente se van arraigando, pues cuando miramos a las demás personas siendo despreocupadas, sin diferenciación de si nosotros verdaderamente somos cumplidores o no, y recibimos el mismo trato que ellos, se vuelve difícil no relajar la disciplina. Esto sucede también en la iglesia. Y si no tenemos cuidado, nos convertimos en las personas que no oran, que no leen la Biblia, que no tienen una vida cristiana saludable, y gradualmente nos vamos enfriando y nos apartamos de los caminos de Dios. En este pasaje, se nos dice: También el que es negligente en su trabajo es hermano del hombre destructor. El término disipador tiene implicación de destructor. Y es que la negligencia nos puede llevar precisamente a esto, a destruir. Destruimos nuestras oportunidades, nuestra vida, nuestras metas, nuestro trabajo, la familia, la relación con el Padre Celestial.
Dios nos proporciona oportunidades, que hay que saber aprovechar. Sean en el ámbito profesional, ministerial o personal, no debemos descuidar nuestra responsabilidad, puesto que hacerlo equivale a destruir lo que el Altísimo ha preparado para nosotros. No seamos negligentes. ¡El Señor te bendiga!
#NegligenteEnElTrabajo, #HombreDisipador, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias