Enséñanos a contar nuestros días

    “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.”

    Salmos 90:12 RVR1960

    La esperanza de vida de las personas en el mundo es de aproximadamente 75 años. Dependiendo del país donde uno viva, si es de primer o tercer mundo, esta puede ser mayor o menor. Con todo, cuando nacemos inicia una cuenta regresiva que va restándonos día inexorablemente, hasta que llega a cero y nos encontramos cara a cara con nuestro creador.

    La manera que tenemos de vivir hace que cada persona se sienta como el protagonista de una película: no importa lo complicada o difícil que sea la situación se piensa que se saldrá de ella. También creemos que tenemos mucho tiempo, y que se pueden postergar las decisiones importantes. De ese modo vivimos irresponsablemente, sin darle la importancia adecuada a las cosas y nuestro comportamiento es el de incautos. El salmista ruega a Dios: Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría. Y entender que no estamos vivos porque sí, sino que hay un propósito, que existe una razón por la cual existimos, es fundamental.  Esto solo nos lo puede dar el Altísimo. Entender que no tenemos todo el tiempo del mundo, sino que nuestros días están contados, nos hará aprovechar mejor el tiempo y dedicarlo a las cosas verdaderamente importantes. Ser capaces de planificar y proyectar nuestra vida, establecer logros y metas a corto, mediano y largo plazo, y organizar nuestro tiempo, nos posibilitará enfocarnos.

    Pero también reconocer que estos 75 años son solo un período de tiempo para definir donde vamos a pasar la eternidad. Nuestro trayecto no termina después de la muerte física, como tantos insisten en asegurar. Quien verdaderamente da propósito y razón de ser a nuestras vidas es Dios, y también Él nos da la posibilidad de escoger dónde estaremos por siempre. Con Su guía, planifícate como si fueras a vivir 20 años más, pero vive tu día como si fuese el último, porque nadie sabe cuándo morirá. Y por sobre todo, entiende que la sabiduría, la salvación y la vida vienen del Padre Celestial. Encomiéndate a Él hoy, quizás mañana sea tarde. ¡El Señor te bendiga!

    #ContandoNuestrosDias, #SabiduriaDivina, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *