Los que necesitan médico

    “Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.”

    Mateo 9:12 RVR1960

    Durante el transcurso de la vida, nos rodeamos de personas que comparten nuestros mismos principios, gustos, y formas de pensar. Existen quienes solo permiten que se acerquen personas de quienes puedan sacar provecho, sea político, económico, intelectual o social. Pero es normal que se interactúe con quienes tenemos cosas en común. También, dependiendo de nuestro círculo social, somos juzgados por los que nos rodean.

    En el evangelio según Mateo, vemos que a Jesús se le cuestionaba que pasara tiempo y comiera con publicanos y pecadores. Los publicanos eran recaudadores de impuestos que cobraban sumas mayores de las que tenían que dar a los romanos, lo cual hacía que fueran muy odiados por el pueblo, más si era judío, quedando excluido él y sus amistades de la sociedad de los israelitas y clasificados como pecadores. A los fariseos les resultaba un escándalo que alguien que decía ser enviado por Dios se sentara entre esas personas. Y Cristo respondió que precisamente con ellos debía estar, porque los que estaban sanos no tenían necesidad de médicos, sino los enfermos. De este modo se refería a los que creían tener salvación, y apartaban a los que necesitaban escuchar para ser salvos.

    Jesús se preocupó porque el mensaje fuera predicado a quienes era vital que lo recibieran: los pecadores. Los cristianos en la actualidad hablamos de Dios entre nosotros, damos testimonio de lo que Él ha hecho en nuestras vidas, pero no nos estamos acercando a los que verdaderamente necesitan escuchar de las grandes cosas que nuestro Padre Celestial está haciendo hoy. Es cierto que debemos pasar tiempo con los hermanos de la fe, pero también que demos testimonio a los que se pierden.

    Es interesante que este pasaje relata precisamente el llamamiento del que escribió este libro de la Biblia: Mateo era un publicano antes de seguir al Mesías, y este pasaje tiene lugar precisamente en la casa de este evangelista. Si Jesús no hubiese tenido esta manera tan efectiva de pensar, no solo no habríamos tenido este Evangelio, sino que posiblemente ni usted ni yo seríamos cristianos en la actualidad.

    Acerque a Dios mediante su testimonio personal a los que se pierden. Pase tiempo con ellos impactando en sus vidas, pero sin dejar que el mundo ejerza influencia sobre usted. Recuerde que solo estaremos haciendo lo que antes otro hizo con nosotros. Llevemos al médico divino a los que realmente lo necesitan.

    #PredicandoLaPalabra, #MedicosParaLosEnfermos, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *