Nadie los engañe

    “Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.”

    Efesios 5:6 RVR1960

    Como cristianos tenemos relaciones interpersonales diariamente con personas que no comparten nuestra fe. Cuando estamos en el trabajo, amistades que teníamos de antes, miembros de la familia inconversos, usualmente más del setenta porciento de la gente con la que interactuamos están totalmente alejados de Cristo, y no comparten nuestros valores o, si lo hacen, consideran que su observancia es algo relativo, que depende de las circunstancias. Sin embargo, se intercambia acerca de la manera de ver la vida, y se abordan temas de conversación de disímiles cosas.

    Y sutilmente comienza a entrar en nuestro subconsciente las ideas que tienen ellos, y puede llegar a parecernos que no es tan malo. Involuntariamente comenzamos a negociar mentalmente con Dios acerca de si sería tan malo decir una mentira si las circunstancias lo requieren, robar algo si es por necesidad, y tenemos una justificación para cada pecado. Y la avaricia, la maldad, el adulterio y la fornicación se nos muestra como algo gracioso, a modo de anécdota, y sin que nos demos cuenta, comenzamos a mostrar tolerancia por ello, y cuando nos percatamos de lo que hemos hecho, estamos en pecado. Pablo nos alerta: Nadie los engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. Sin ser conscientes de ello, hemos salido del cerco de Dios encantados por lo que nos comentan estas personas que no temen a Dios. Así vienen consecuencias sobre nosotros cuando pecamos, castigos por parte del Altísimo y de los hombres, y luego nos preguntamos por qué. Nos hemos apartado de Él y nos hemos hecho desobedientes. Y al hacer lo mismo que los incrédulos, estamos exponiéndonos nosotros mismos a la ira de Dios, porque ningún mal quedará sin castigo.

    Aunque los cristianos no estamos llamados a estar enclaustrados, no podemos permitir que el mundo impacte en nosotros, más bien nosotros debemos impactar en él. Para ello, debemos estar firmes en nuestras creencias y no prestar oído a los que nos tratan de adornar sus malas obras. Más bien debemos relacionarnos más con cristianos y hablar de temas que edifiquen. ¡El Señor te bendiga!

    #NadieLosEngañe, #IraDeDios, #HijosDeDesobediencia, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *