Desciende de la cruz
En la actualidad, las personas también retan a Dios, en medio del desconocimiento y la ignorancia. Dicen: si Dios existe, que haga tal o más cual cosa, si es real, que esto o lo otro suceda. No son capaces de comprender verdades, principios y propósitos divinos. Algunos decían a Jesús: baja de la cruz, para que creamos. El motivo principal de esa muerte no era que creyeran que Él era el Hijo de Dios, era traer salvación a la humanidad. Si Él hubiese respondido al ego, el propósito del Padre no se habría cumplido. Tú también tienes un propósito, dado por el Creador del Universo. Sigue el ejemplo de Jesús, capaz de cumplirlo resistiendo el yo, en función de la visión de Aquel cuya voluntad es perfecta y redunda en bien para los que le aman y obedecen. ¡El Señor te bendiga!
Cumpliendo el propósito de Dios
Por la obediencia de Jesús tenemos nosotros vida, por entender que el plan de Dios es perfecto y bueno para nosotros millones de almas han sido salvadas. Aún no podemos comprender o listar del todo los beneficios que trajo a la humanidad que Él muriese ese día. Y todo fue posible porque obedeció y cumplió el propósito de Su Padre. Dios nos ayude a ser capaces nosotros también de cumplir el propósito que tiene para nuestras vidas. ¡El Señor te bendiga!
¿Desperdiciamos lo que se dedica a Dios?
Nunca hay mejor empleo de lo que poseemos, que dedicarlo en acción de gracias a Dios. Cualquiera que sea nuestro bien, aún el más preciado, no podemos permitir que exista interferencia por parte de otros en nuestra relación con el Padre Celestial. Cada una de nuestras posesiones han sido dadas por Él, incluyendo nuestra vida, y dedicarlas por completo a su adoración, servicio o gloria, no es más que la forma más humilde de reciprocar Su amor hacia nosotros, tan grande, que fue capaz de entregar a Su Hijo en rescate de todos. ¡El Señor te bendiga!
Tendrán respeto a mi Hijo
“Por último, teniendo aún un hijo suyo, amado, lo envió también a ellos, diciendo: Tendrán respeto a mi...
La casa de Dios hecha cueva de ladrones
Como seguidores de Cristo, debemos abstenernos de frecuentar una iglesia en la que nos digan que el tamaño del milagro dependerá del tamaño de nuestra ofrenda. Debemos evitar llevar cosas a vender en el templo. Hay que ser capaces de separar lo divino de lo terrenal, y aún en el tiempo de la dispensación en el que vivimos, tener reverencia y celo por lo que es pertenencia de nuestro Padre Celestial. Este tipo de comportamiento agradará a Dios. ¡El Señor te bendiga!
Las multitudes que aclamaban
En este en que inicia la Semana Santa, no actuemos como las multitudes, que hoy dieron voces engrandeciendo a Cristo y días después también, pero esta vez condenándolo. Pensemos, entendamos y conozcamos, antes de dejarnos arrastrar por otros, ni permitamos que las dificultades o desconocimiento nos lleven a apartarnos de Cristo si ya estamos en Sus caminos, que solo conducen a salvación. ¡El Señor te bendiga!
En esto hemos conocido el amor
“En esto hemos conocido el amor, en que Él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner...
Engañándonos a nosotros mismos
“Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.” Gálatas 6:3 RVR1960...
No entristezcamos al Espíritu Santo
“Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la...
¿De dónde vendrá mi socorro?
“Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.” Salmos 121:2 RVR1960 La vida de...