Sin jactarnos del mañana

    “No te jactes del día de mañana; porque no sabes qué dará de sí el día.”

    Proverbios 27:1 RVR1960

    Planificar nuestra vida es bueno, pues nos permite saber hacia dónde dirigimos nuestros pasos y a qué dedicamos nuestros esfuerzos. Debe planificarse a corto, mediano y largo plazo lo que queremos lograr, para, de este modo, tener una idea de que metas alcanzar. Durante nuestra vida, trazamos las metas de terminar una carrera universitaria, tener un puesto de trabajo que se ajuste a nuestras necesidades, comprar una casa, o hacer una familia. Sin embargo, confiar demasiado en los planes y enorgullecerse de posibles logros futuros no es una buena idea.

    En este pasaje de Proverbios, dice: No te jactes del día de mañana; porque no sabes que dará de sí el día. ¿Cómo podremos ufanarnos de algo que no se ha concretado, aunque todo se encuentre debidamente planificado? Muchas eventualidades de último momento pueden dar al traste con trabajo de años. Una boda puede interrumpirse por un evento climatológico, un buen negocio verse afectado por un cambio de decisión de último minuto. Nada del futuro es cierto, aún cuando hagamos todo lo requerido para que suceda. Hasta nosotros podemos encontrarnos cara a cara con el Creador, porque llegó nuestra hora.

    Los planes que hacemos tendrán un cien porciento de efectividad si involucramos a Dios en ellos y obedecemos Su voluntad. Pero de lo único que podemos tener certeza para el futuro, es de las promesas hechas por Él para Su pueblo. Enfrentemos los días planificando para el futuro, pero viviendo haciendo hoy todo cuanto podamos, sin dejar nada confiados en hacerlo mañana.

    #SinJactarnosDeMañana, #ElFuturoEsDeDios, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *