Somos creación de Dios

    “Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.”

    Salmos 139:13 RVR1960

    Se cree que aproximadamente el 50 porciento de la población mundial es introvertida, que uno de cada cuatro adolescentes tiene baja autoestima, y que entre el 8 y el 15 porciento de las personas sufren de depresión a lo largo de su vida. La sociedad en la que vivimos define estándares y cánones de belleza acorde a sus intereses y estrategias de mercado. Este producto resultante lo populariza a través de medios de comunicación, revistas, películas, cantantes y modelos, y las personas que no cumplan con estas características, son objeto de burla.

    Niños, adolescentes, jóvenes y adultos se encuentran inconformes con quienes son, tratando de imitar a las personas que admiran, y cuando no logran alcanzar el rasgo que les llama la atención de a quienes tratan de parecerse, se frustran y afectan psicológicamente, repercutiendo en la imagen que tienen de sí mismos.

    En este pasaje de la Biblia, el salmista está reconociendo a Dios como quien formó sus órganos, quien lo hizo en el vientre materno. Y tratando de parecernos a otros, olvidamos la extraordinaria circunstancia que hizo que nosotros estemos vivos y seamos como somos. De entre 7000 millones de personas, Dios cruzó el camino de nuestros padres. Y de dos células reproductoras, se creó un organismo complejo, con características irrepetibles, aún cuando tengamos varios hermanos. Nuestra forma de pensar es única, inclusive si tuviésemos un hermano gemelo. La capacidad de adaptación y perfección en cada detalle, aún cuando lleguen enfermedades o accidentes, hacen que podamos ajustar nuestras funciones y tener una vida plena. Y cada detalle de estos ha sido cuidadosamente supervisado por Dios. Cada uno de nosotros ha sido formado con un propósito. Tenemos una función que cumplir. Y nuestro Padre Celestial nos ha reconocido desde el vientre de nuestra madre.

    A veces se usa la excusa de enfermedades, malformaciones, o padecimientos al nacer. Hay veces que somos los padres los responsables de que esto ocurra, pero sucede que también la sociedad nos ha llevado a creer que lo que es diferente es malo u objeto de burla. Y lo que es distinto es sencillamente eso, no es ni bueno ni malo. Pero estas características también tienen una función: hay cientos de personas con un propósito, que predican y sirven a Dios, y miles han aceptado a Cristo por su testimonio.

    Tú eres especial para Dios. No dejes que la sociedad, tu jefe, el maestro, tu pareja o tus amistades te digan lo contrario: tú eres irrepetible. Eres único o única. Si eres alguien con introversión, tienes baja autoestima o depresión, permíteme decirte que Dios te ama, tiene un plan para ti y fuiste creado o creada para una función que solo tú puedes hacer. Acércate al Todopoderoso y sabrás verdaderamente quién eres y qué te llamó a hacer. Basta ya de intentar parecerte a otros, y comienza a ser quien siempre debiste ser: tú.

    #DiosMeHizoEnElVientreDeMiMadre, #SomosEspeciales, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *