Todos de un mismo sentir

    “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables.”

    1 Pedro 3:8 RVR1960

    Cuando un inconverso habla de cómo cree que deben comportarse los cristianos, se los imagina de una forma determinada que usualmente es idílica, o a la que cada cristiano debe aspirar. Se espera ver la iglesia unida, teniendo relaciones de hermandad, compartiendo lo que tienen, sin egoísmos ni murmuraciones ni defectos. Sucede que no es necesariamente este el escenario normal, y esto es utilizado como argumento para no asistir a esa congregación.

    Las personas olvidan que en las iglesias están personas llenas de defectos como ellos, pero que han reconocido que Cristo es la solución para llenar el vacío de sus vidas. Ya estando ahí, comienzan a haber transformaciones en sus vidas ocasionadas por la presencia del Espíritu Santo, asemejándolos a la imagen de Cristo como modelo a seguir. Y vemos que gradualmente nos acercamos a los que dijo Pedro que debe ser un cristiano: sean todos de un mismo sentir, compasivos, amándose fraternalmente, misericordiosos, amigables. Somos personas de diferentes lugares, diferentes modos de pensar, niveles culturales, estatus sociales, costumbres y hábitos, pero enfocados en un mismo fin: agradar, obedecer y servir a Dios con humildad.

    Si no ha experimentado cambios en su modo de actuar, póngase en manos de Dios. Si dejamos que el Espíritu Santo obre en nuestras vidas, sea cual sea nuestro origen, veremos una transformación en nuestro ser, inclinándonos a sentir compasión, a tener amor fraternal entre nosotros, mostrar misericordia a todos, tratando amigablemente a todos, benignos, con una bendición siempre para otros, y unidos en el mismo sentir que nos mueve a todos, dando de este modo testimonio de Cristo y Su iglesia.

    #TodosDeUnMismoSentir, #ComportamientoCristiano #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *