“y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.”

    Mateo 10:38 RVR1960

    Varias personas a lo largo de la historia han reconocido que ellos mismos son sus peores enemigos. Aprender a controlarnos y superar nuestras tentaciones es bastante difícil, por lo que la batalla interna que se libra entre perseverar y desistir, entre la comodidad y lo que es necesario hacer, entre lo bueno y lo malo, es intensa. Para muchas cosas en la vida necesitamos tener dominio propio, resistir y perseverar, aunque internamente queramos abandonar todo, y una de ellas, quizás la más importante, es seguir a Cristo.

    Dentro de las instrucciones que Jesús de Nazaret dio a los discípulos, se encuentra esta: y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El término de tomar la cruz de cada uno lleva el sentido de estar preparado para las pruebas y tentaciones que necesitamos pasar, entender que debemos negarnos nosotros mismos (Lucas 9:23 RVR1960) y que por seguir a Cristo debemos estar dispuestos hasta a morir. Ellos lo hicieron en su momento. En la actualidad, hay misioneros que han dado sus vidas por predicar a Cristo a los que se pierden. Este llamado es también para nosotros hoy. En esa cruz deben morir nuestras tentaciones, nuestras debilidades, nuestro ego, nuestro orgullo, nuestras justificaciones. Pero también debemos arrastrar con nosotros como esa estructura de madera pesada, nuestros defectos, nuestras fallas, o enfermedades, poner nuestra vista fija en el Mesías y seguirle, dispuestos a lo que sea necesario, hasta el fin de nuestros días.

    Seguir a Cristo no es una tarea fácil. Hacerlo implica una vida de sacrificio y entrega. Se enfrenta la oposición de todos, incluida la familia y hasta de nosotros mismos. Pero es algo que vale la pena hacer, no solo por la recompensa que nos espera para la eternidad, sino que cuando la cruz ser haga tan pesada que no podamos con ella, tendremos a Cristo ayudándonos a levantarla, dándonos fuerzas para seguir, y transformando nuestro carácter y regenerando nuestra vida, para que podamos llevar a cabo nuestro propósito en la tierra, y moremos con Él por la eternidad.

    #TomandoLaCruz, #SiguiendoACristo, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias

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