“Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.”
Éxodo 33:14 RVR1960
Nuestro cuerpo necesita descanso para prevenir las consecuencias negativas físicas y psicológicas del cansancio, que pueden impedir trabajar, concentrarse y elimina las sensaciones y efectos adversos, que se presentan producto al agotamiento. Al descansar, recuperamos las fuerzas y la disposición mental. Es necesario para la salud, para la supervivencia, y posibilita estar listos para enfrentar otro día. Luego de una situación muy estresante o agotadora, el propio cuerpo demanda descansar, y es crucial proporcionárselo.
Cuando Moisés lideraba al pueblo de Israel luego de su salida de Egipto, este, apesadumbrado y lleno de preocupaciones, le pide orientación a Dios, le pregunta a quién enviaría con él, y que le mostrara Su camino (Éxodo 33:12-13 RVR1960). La respuesta del Altísimo fue: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. En efecto así fue. Dios se mantuvo con Moisés y los israelitas en cada momento, aun cuando éstos le fallaron una y otra vez. Como líder, Moisés tenía necesidad de un respiro ante la presión de llevar a miles de personas que fueron perseguidas, que atravesaron un desierto en un viaje que se prolongó por 40 años, enfrentando quejas, murmuraciones, protestas, cuestionamientos y todo tipo de situaciones. Pero Dios estuvo con él en cada momento, instruyéndolo, guiándolo y supliendo cada necesidad.
En la actualidad, Dios ha extendido esa promesa a nosotros. En vez de la columna de fuego o nube, tenemos al Espíritu Santo cumpliendo esta misma función. Tenemos guía, protección, y sustento. Si nos encontramos en apuros, nuestro Padre Celestial nos ayudará a salir de ellos, y posteriormente nos da paz y la posibilidad de poner nuestras cargas sobre Él para que tengamos descanso.
#LaPresenciaDeDios, #DescansoEnDios, #MinutosConDios, #ReflexionesDiarias